a veces, las libélulas sonríen... cuando encuentran cobijo entre los brazos de un monstruo cuando pasan un rato estupendo en el vaudeville de una cabaretera poeta cuando se sienten queridas escuchadas amadas valoradas reconocidas entendidas ... gracias a todos los seres que recuerdan que las libélulas también sonríen y les provocan sonoras carcajadas ...
noto el temblor... la tierra se mueve y teruerce bajo nuestros pies orgullosos; quizá la naturaleza necesite enviarnos un mensaje que, soberbios, no queremos escuchar ... en las ciudades no hay libélulas sólo asfalto, suciedad y seres grises que roban tiempo ... echo de menos a casiopea para que me guíe ... me refugiaré en el anfiteatro ...
bebo en vuelo de la lágrima que cae la lágrima que se desliza tiempo perdido bebo de su silente ser salobre siempre sonoro en la soledad simiente aplaco mi sed con ansia que soy agua en ella y de ella vivo y avivo mis venas vívidas en su muerte llorosa ... las libélulas siempre vuelan solas ...
la libélula vuela sola cargando con su inmerecida fama de caballito del diablo ... nunca un diablo ha galopado a su grupa!! ... liba libidinosas golosinas de las más hermosas flores sorbiendo y absorbiendo gloriosas esencias ... siempre en la soledad sonora del alma el alma sola de la sola libélula ...
la noche noctámbula me ronda con susurros de insomnio... con la oscuridad los ropajes caen y sólo quedan vergonzantes desnudeces los ojos de los gatos vigilan a los desvelados mientras las verdades relucen como estrellas fugaces... ... la libélula negra desvela su escondite ...